Juntos somos constelaciones de luz
Ayer, 14 de mayo, toda nuestra comunidad educativa se unió en un momento especial de oración y reflexión con motivo del Día Mundial de la Educación Católica.
Inspirados por la carta apostólica del papa León XIV, dedicamos este encuentro a profundizar en la importancia de una educación que ponga en el centro a la persona, cultivando la vida interior, el humanismo digital y la construcción de la paz. Fue una invitación a mirar más allá de lo académico y recordar que educar también significa acompañar, escuchar y ayudar a crecer desde los valores del Evangelio.
Durante la celebración, reflexionamos sobre la imagen de la “constelación de luz”, símbolo de una comunidad que avanza unida y en la que cada persona aporta algo valioso. Cada estrella representa a nuestros alumnos, familias, docentes y personal del centro: personas que, con su esfuerzo diario, su compromiso y su fe, iluminan el mundo con esperanza y fraternidad.
Este día nos recordó que la educación católica tiene la misión de formar personas capaces de transformar la sociedad desde el respeto, la solidaridad y el servicio a los demás, siendo luz allí donde más se necesita.
“Deben brillar como estrellas en el mundo” (Fil 2, 15-16).




